De junio a noviembre, a causa de la neblina, esta quebrada ubicada en el distrito de Pachacámac se cubre de vegetación. Cada invierno renace la vida, las lomas de suave pendiente se llenan de flores de amancaes, tara, mirto y lúcumos que se colman de frutas para recibir a sus visitantes.
Cogido de:
Lomas de Lúcumo





